01 febrero, 2009

No hay quinto malo

Érase una vez, en el inicio de los tiempos rockeros, un programa de radio que, bajo el nombre de “Absolutamente grandes”, se dedicaba a radiar canciones de 4 artistas, Bob Dylan, Beatles, Rolling Stones y Jimi Hendrix. Ahí faltaba alguien que merece tal apelativo: Neil Young, que con 45 años de trayectoria musical, vuelve a rescatar otra joya de su inacabable cofre del tesoro.

Así empieza un artículo de Erico Cemos en El Plural que esconde detrás de estas palabras una crítica del último disco de Neil Young que ha visto la luz: Sugar Mountain, Live at Canterbury House.