25 enero, 2011

La penúltima crónica de Le Noise

Neil Young: Le noise. Tal vez, si lo analizas fríamente, el de Neil Young no es ni de lejos el mejor álbum del año. La portada me parece horrible, los arreglos brillan por su ausencia, algunas canciones pueden parecer incluso monótonas, no existe un single con una melodía medianamente pegadiza que te haga más llevadera su escucha, la voz es lo que es, la guitarra más que sonar parece que gruñe, las letras están lejos de ser las más inspiradas de su obra …Y sin embargo…

Nueva crónica de Le Noise con la que nuestro amigo Willie McTell se ha topado mientras brujuleaba por esa Internet y que nos ha remitido sin pensarlo dos veces (gracias Willie).

Corre a cargo de Diego Puigcercús, que la ha publicado en Culturamas, donde puedes leerla entera.

Evidentemente, yo no estoy de acuerdo con Diego en muchas cosas. Sin duda la estética elegida para la portada y el vídeo (en blanco y negro, distorsionada y con reflejos de color) no me parece la más acertada, pero de ahí a ser horrible… va un abismo. Y si no me crees, no hay más que dar un paseo por este sitio donde encontraras algunos ejemplos muy ilustrativos (disco de José Ángel incluido).

Los arreglos no es que brillen por su ausencia precisamente, sino todo lo contrario; Lanoise ha metido tanto la mano que… un poco más y reclama coautoría (iba a escribir que habría que habérsela cortado, pero me ha parecido que no están los tiempos para fomentar la vuelta a costumbres de la Edad Media).

Lo del sencillo… con una canción pegadiza… gracias a los dioses que no es una cosa habitual en Neil, en cuyo caso más de uno nos abriríamos la venas.

La voz. ¡Ay, la voz! ¿todavía andamos con eso de la voz? Si a estas alturas de la vida (de Neil) aun te llama la atención la voz es que has escuchado mucho a… los que no debías. Dale un repaso al tour de 1973 y luego me lo cuentas.

Y en cuanto a los de mejor álbum del año… doy gracias a los dioses porque Neil Young nunca tendrá un “Mejor álbum del año” en la vida. Mientras los criterios de selección sean los que son (cualesquiera que sean), sería algo realmente milagroso que a Neil Young le coloquen uno de esos (y mira que yo no creo en los milagros).

Y precisamente esa cosa es para nosotros un aliciente más para permanecer fieles a su sonido. Con esas guitarras gruñonas y desesperantes que parecen tener vida propia y cuerdas para rato, que cogen caminos inesperados y extraños, entrando en territorios oscuros y desconocidos, hasta hacernos olvidar que todo empezó con una canción. ¿Alguien recuerda los 29 minutos de No Hidden Path de Madrid? Eso es culturilla y lo demás es cuento (chico de la tele, esa noche te luciste… jajajajajaja).

Sin embargo, Diego, te comprendo cuando dices eso de “…me ha generado un enganche tan grande como este disco.” Te comprendo perfectamente.

Cuando uno escucha, como hay que hacerlo, una obra de Neil Young corre un riego muy grande. Porque como te clave el aguijón, ya no hay quién te salve. Te convertirás en un neiladicto. Pocos músicos, a partir de entonces, llegarán a los rincones que te llega Neil con la intensidad con que él lo hace. Y lo peor de todo es que desde entonces la vara de medir se llamará neilyoung y será bastante complicado dar la talla adecuada para pasarla.

Acabando. Gracias Diego Puigcercús por la crónica. Al final, no puedo dejar de estar contigo en que Le Noise es una obra que, como es norma ya en este músico, nunca da lo que se espera de él, sino mucho más.

 

Escúchalo en Spotify

14 comentarios:

Pepe dijo...

El Sr. Diego, como se dice vulgarmente, "mea un poco fuera del tiesto".
¿Realmente sabe quién es Neil Young???
Tranquilo, señor Diego, que por suerte para todos los que amamos la música de Neil, no le van a conceder el Grammy.
Felicidades, Antonio !!!

yourisaforever dijo...

Muy buena réplica, me identifico especialmente con los dos últimos párrafos...pero por todos ellos, choca esos cinco, Antonio!

Ramonet dijo...

Genial artículo, Antonio. Y muy bueno tu comentario, Pepe.
Ahora voy yo:
Al que le horripila la voz de Neil...es que sencillamente no ha escuchado sus canciones, las ha oído como mucho.
Es igual que los que le critican como guitarrista. Uno de los playeros describió a algún virtuoso guitarrista de esos adorados por los "gori-goris" con las 6 cuerdas como "pajilleros" de la guitarra. Genial descripción y perdona amigo que no recuerde quien fue.
A mi su voz me resulta cálida, familiar y me la "creo". Me suena a sinceridad. Y su forma de tocar me parece la mejor plasmación de un sentimiento convertido en notas en una vieja Les Paul.
Por cierto, la guitarra protagonista de Le Noise creo que fue la "White Falcon" esa preciosa Gibson blanca.
No me queda mucho que añadir, pero este hombre sabe hacer canciones de verdad, atemporales y eternas.
Todavía recuerdo el día que escuché por primera vez "Cortez". Hay muchas canciones geniales de mucha gente, pero esa me despertó algo dentro que todavía no se ha apagado.
Perdón por el tocho!.

Antonio dijo...

Talibaneeeees... que sois unos talibanes.
Si hasta os gustará Trans, seguro.

Jose dijo...

¡A estos les gusta hasta Landing on Water!

Pepe dijo...

Ramonet, estos dos se nos están cachondeando !!!

Antonio dijo...

:-)

yourisaforever dijo...

Pues no hay disco de Neil que no esconda alguna joya!

Jose dijo...

Por ejemplo, el tema 11 de Everybody's Rockin' :-)

Ramonet dijo...

Tienes razón Pepe, están hechos unos malotes!

yourisaforever dijo...

ja ja Qué gracioso, Jose!

Jose dijo...

ja ja ¿has ido a mirar cual era? :-)

yourisaforever dijo...

Si, pero sólo para ir sobre seguro, ya sabía que era uno de su discos más cortos, por tanto no podía tener 11 temas! Además, cpnociéndote un poquito, ya sé que no eres de fiar! ;P

Jose dijo...

:-)