20 enero, 2013

Dead Man (Jim Jarmusch, 1995)


Febrero-1996
No puede haber "Year of the horse" (Jim Jarmusch, 1997) sin "Dead Man" (Jim Jarmusch, 1995). Más sobre "Dead Man", la película, en Wikipedia.

El descenso órfico del protagonista, el hombre muerto del título que parece más bien el hombre muerte, ofrece imágenes y referencias que encajan con el punto de vista de Neil Young por lo que no es de extrañar que compusiera la banda sonora de manera harto satisfactoria para el director y, sin duda, para el propio compositor, dando como resultado un western muy personal, rodado en un blanco y negro que le confiere aires ora oníricos, ora hipnóticos, ora simbólicos y con una banda sonora en sintonía que conforma una "pareja", imagen+música, peculiar, sencillamente singular. Personalmente prefiero oír el disco directamente desde la película, la música tiene más sentido con las imágenes para las que se compuso.

He aquí una muestra del resultado (más picando sobre la carátula del disco):

Anexo: "Flores rotas" (Jim Jarmusch, 2005)

Don Johnston es un soltero profesional y un Don Juan empedernido que acaba de ser abandonado por la última mujer que quiso ver en él lo que quería ver. Don se resigna a seguir con su vida pero un día recibe una misteriosa carta de color rosa en la que una antigua novia le informa de que tiene un hijo de 19 años que podría estar buscándole. Aunque es poco amigo de los viajes, Don se lanza a recorrer el país en busca de pistas sobre los cinco antiguos amores que pueden ser la madre de la carta rosa. Sus inesperadas visitas a estas mujeres, ramo de flores rosas en mano, y sus sorpresas derivadas, le enfrentarán a su pasado, nos explicarán su presente y nos harán pensar en nuestro futuro.

Jarmusch muestra una reflexión sobre el paso del tiempo y los sueños, sentimientos y personas que se quedaron en algún lugar de nuestro recorrido, apuntando que la solución no pasa por recuperar el pasado sino por encarar el futuro, un futuro que viene de la mano de los jóvenes... como la joven de la floristería que cura la frente al golpeado Don y que se llama Sun Green, como la protagonista de 'Greendale', no ya como guiño a Neil Young sino como emblema de la juventud capaz de reconducir las cosas que están cayendo por su peso.