05 octubre, 2008

CSNY/Déjà vu: ¡no esperaré a los 60!

Junio, 1979.
Eh, eh; sí, sí. El rock and roll no morirá jamás. La imagen contiene más de lo que el ojo percibe. Eh, eh; vaya que sí. Sales del azul y fundes en negro. Pagas por eso pero te dan aquello. Y una vez que te has ido ya no puedes volver. Sales de la tristeza y entras en el luto. Es mejor quemarse que desvanecerse.

Agosto, 2003.
Sun Green se subió a la parra proclamando lo que consideraba injusto o envuelto en mentiras. Se encadenó a la estatua del águila del vestíbulo de Power Co. y empezó a vociferar, megáfono en ristre: "Hay corrupción en las altas esferas." Trajes saliendo en tropel de los ascensores. ("Todos estáis salpicados"). Los auriculares empezaron a hablar. ("No podéis confiar en ninguno de ellos.") Seguridad no pudo bajarla de donde estaba, se había soldado al pico del águila. Sun Green se acercó el megáfono, y dijo, "Sólo quiero la verdad." Seguridad trajo unos sopletes de corte. Cámaras de noticiarios grabaron su alocución.

Noviembre, 2004.
El voto por el cambio acaba en el voto del recambio.

Septiembre, 2005.
Nada como lavar la ropa sucia y extenderla al viento de la pradera. Sin embargo, es otro sueño más. La pradera no deja de ser un recuerdo de la infancia y la ropa sucia se amontona sin que nadie la ponga en la lavadora. El viento de la pradera no deja de soplar en su cabeza mientras intenta recordar lo que su padre dijo.

Mayo, 2006.
Renacido tras un aneurisma cerebral y con el espíritu tanto o más que su apellido enchufa la guitarra eléctrica, se retrotrae en el tiempo para tomar impulso histórico y arropado por un coro de cien voces edita "Living with war", entonando claro y fuerte: "No necesito escuadrones terroristas. No quiero esa maldita yihad. No necesito más mentiras. Acuso al Presidente de mentir...". Consciente de que no va a serle fácil difundir su mensaje por los canales convencionales, tradicionales, opta por hacerlo por sus propios medios: el disco se puede oír al completo desde su página web antes de que aparezca en soporte CD. Y cuando el tiempo empieza a confirmarle que hay división de opiniones y las reacciones de los medios de comunicación le reafirman su previsión (las Dixie Chicks, banda femenina de country, tuvieron serios problemas para que su música se radiara tras unas declaraciones en Londres en las que decían que se avergonzaban de ser tejanas, en clara referencia al paisano George W. Bush) reconvierte la página web en su propia agencia de noticias web: http://www.neilyoung.com/lwwtoday/, acertada denominación para el noticiario de unos Estados Unidos hoy en guerra (USA, living with war, today).

Sabedor de que en todo Expediente-X (cosas y acontecimientos que ocurren aparentemente sin fundamento racional) "la verdad está fuera", decide organizar una gira que permita acercar su punto de vista al público que asista a los conciertos. Y como en todo esto hay algo de "ya visto" (vuelve a ser como en 1970, cuando la guerra del Vietnam) reúne a Crosby, Stills y Nash y les convence para que CSNY salgan de gira con un plan sencillo: realizar una lista de sus temas antibélicos y de protesta, de ayer y hoy, y presentarla en los escenarios de la Norteamérica de hoy. Lo dicho, un plan sencillo.

Sin embargo, más sabe el diablo por viejo que por diablo y Neil Young sabe por ambos: previsor como buen director de cine y conocedor de la psicología de sus congéneres como buen guionista, busca la colaboración cómplice del corresponsal de guerra Mike Cerre, recién llegado de Irak (donde había estado como periodista "embutido" en el ejercito USA --embutido: que va como uno más de los soldados, cámara en vez de fusil --). De este modo, CSNY se dedicarán a la música y a la comunicación con el público desde el escenario y Mike Cerre filmará todo lo que allí ocurra, dentro y fuera, cual corresponsal de guerra, ahora "embutido" en la expedición LWW, y con una directriz clara y concisa: ninguna imagen se descarta, todo el material sirve. Un plan sencillo, un plan Neil Young.

"Libertad de expresión 2006" (Freedom of speech 2006) fue el nombre dado a la gira, la bandera bajo la que la expedición salió a la carretera. Que el transcurrir de la gira coincidiera con las elecciones legislativas no dejaba de ser una mera coincidencia, nada intencionado pues la idea era simple: Neil Young quería una película que no fuera meramente promocional sino algo más profundo, sagaz y honesto sobre los obstáculos con los que el grupo se iba a encontrar al lanzar su mensaje de siempre en estos nuevos tiempos. Lo dicho, un plan sencillo.

Septiembre, 2008.
En la actualidad...

El patio está alterado. Tenemos a los políticos yendo de aquí para allá y diciendo esto, aquello y lo de más allá. Y todo porque al amigo George se le ha ocurrido sacarse del sombrero, a un par de meses de dejar el despacho oval, un sesudo plan de rescate monetario, un salvavidas financiero, sin el que la economía no podrá mantenerse a flote. En fin, lo de siempre, 'yu-yu malo' si no se hace lo que propone. Desde este lado del teclado, santa inocencia en economía de alto nivel pero muchas películas vistas, este plan de inyección de dinero en Wall Street lleva el marchamo de "De los creadores del pollo de Irak, inminente estreno, muy cerca de su casa, no crea que se va a escapar de pagar". Me trae a la memoria Plan oculto (2006, Spike Lee), película que parece un atraco con rehenes pero es el aviso de un ajuste de cuentas.

Con este panorama de tormenta monetaria en el horizonte me distraje hojeando el periódico con la intención de preparar la agenda de cara al inminente Sitges-08 y, bendita sea 2001: Una odisea del espacio (1968, Stanley Kubrik), me encontré entre los estrenos de la semana a CSNY/Déjà vu de Bernard Shakey. Y para el cine me fui, cantando bajito (40 años no es nada dice el tango y quien canta su mal espanta reza el refrán).

La sesión de noche del sábado estaba anunciada para las 22:45. Eran las 22:35 y estaba sólo en la sala. No está mal, teniendo en cuenta que la película se había estrenado el día anterior. A cinco minutos del comienzo de la sesión éramos cuatro: "nos repartiremos CSNY, uno para cada uno", pensé. Finalmente, cuando arrancó la proyección éramos 5 en la sala; todo un lujo. ¿Llegará algún rescate a los cines? (iluso, ya el sólo hecho de hacerme la pregunta delata que soy un iluso).

Los créditos de inicio aparecen sobre la visión panorámica que se tiene desde uno de los asientos de un autocar que circula por una carretera. La lente de ojo de pez infunde una pizca de irrealidad e induce la sensación de estar avanzando sobre una cuerda floja, efecto acrecentado por el amortiguado cabeceo del autocar al circular. El nervio central del parabrisas del vehículo divide la pantalla en dos y, centrado, sirve de referencia para el camino que está por venir: unas veces aparece a un lado y otras en el otro, avanzar es oscilar. Sin embargo, los pocos vehículos que circulan en dirección contraria acaban, indefectiblemente, todos, desapareciendo como si cayeran al vacío, como si el avance no dejase camino detrás: quemando puentes.

Completados los créditos aparecen unas imágenes de idílicas puestas de sol y de jóvenes esperanzados mientras la narración nos sitúa en los años 60, cuando Vietnam era un hervidero... Este preludio de postal histórica da paso a una auténtica crónica de guerra, de una guerra de opiniones propiciada por la gira Libertad de expresión 2006 (Freedom of spech 2006) de CSNY, incentivada desde el escenario por las canciones antibélicas y de protesta, de ayer y de hoy de sus componentes, entroncadas con Living With War (Viviendo en guerra), el álbum de Neil Young que al cabo de 36 años les ha llevado de nuevo al punto del primer disco de CSNY: Déjà Vu. Pero los tiempos han cambiado y donde en aquellos años 70 CSNY creaban con sus actuaciones un sentimiento de unidad y cambio ahora reciben feroces críticas y el público hasta se rebela. A base de imágenes y opiniones, todas fragmentadas como si de metralla se tratase, la película, cual avezado corresponsal de guerra, avanza en busca de una explicación procurando no perder el hilo de la continuidad ni caer abatida por el fuego cruzado, enemigo o amigo.

  • "CSN&Y no es una democracia complaciente, es una dictadura benevolente y ¡Neil es quien manda!", dice Crosby.

  • "Hacer lo mismo y esperar resultados diferentes: eso es demencia", sentencia un espectador en referencia al paralelismo entre la guerra de Vietnam y la de Irak.

  • Stills cae al suelo en plena actuación y aunque se le acercan para ayudarle a levantarse, declina la ayuda, sigue tocando caído y cuando el pasaje musical se lo permite, y puede, se levanta. Después comenta: "En el momento de la actuación había más cables en el escenario que durante los ensayos. Tiempo atrás esto afectaba pero ya tenemos una edad en la que algunas cosas te resbalan".

  • (Entrevista en TV):
    • Presentador: ¿Por qué tú?. ¿Porqué no has aplicado lo de: ¡Que proteste otro!?.

    • Neil Young: ¡Ya lo hice!. He esperado a los 60.

  • Gente del público abandona el recinto durante la interpretación de "Let's impeach the President". Los comentarios de quienes abandonan el concierto por su propio pie son airados ('hemos pagado para asistir a un concierto no a un mitin') y escatológicamente breves (¡Mierda!). Quienes están en silla de ruedas siguen devotamente, puños en alto y si pueden erguidos, el estribillo de la canción.

  • A comienzo de la gira el fondo de escenario es un gran círculo con las iniciales CSNY imbricadas. Con el transcurrir de la gira círculo e iniciales acaban en el signo de la paz, escorado y hecho jirones: ragged peace.


Ragged peace. Ragged glory.

El título y los créditos dan a entender que es un documental musical sobre CSNY pero no dicen que la música es el vehículo utilizado para llegar a un fin, a un término que se encuentra en una zona de guerra; no ya la física en Irak sino la de opiniones controvertidas entre partidarios y detractores de la situación socio-política que está viviendo el país. De esto se encargan las imágenes y el montaje, más próximos al artículo de un corresponsal de guerra que a un documental divulgativo.

Sin embargo, la imagen de ojo de pez del comienzo y el planteamiento aplicado por Neil Young (el grupo actuando y el equipo de filmación dedicado a captar las reacciones de los asistentes a las canciones y mensajes provenientes desde el escenario) llevan a concluir que en realidad es un documental sobre la naturaleza, la naturaleza humana, la "fauna y flora" que puebla la Norteamérica del año 2006 (siglo XXI). Neil Young se erige en entomólogo, rama eusocialidad (la eusocialidad es el fenómeno de la especialización reproductiva encontrada en algunas especies de insectos sociales) que, dispuesto a obtener un documento vívido de los comportamientos "ocultos", entra con luz y taquígrafos (cámara en mano) en los hábitats de las especies en estudio, las somete a una agitación emotivo-sensorial (canciones y voces de toda la vida a todo volumen) y presenta el resultado de su investigación en el formato más próximo al órgano de visión del objeto de su estudio: el ojo compuesto.

Un ojo compuesto es un órgano visual que se encuentra en ciertos artrópodos como insectos y crustáceos. Consiste en la agrupación de entre 12 y varios miles de unidades receptivas llamadas ommatidios. Los ommatidios son unidades sensoriales formadas por células capaces de distinguir entre la presencia y la falta de luz y, en algunos casos, capaces de distinguir entre colores. La imagen que percibe un artrópodo es el conjunto de señales de los múltiples ommatidios orientados en direcciones diferentes. Contrariamente a otros tipos de ojos, no tiene una lente central o retina, lo cual implica una baja resolución de imagen. Asimismo, el ojo compuesto es capaz de detectar movimientos rápidos, ve un amplio rango de ángulo sólido y, en algunos casos, percibe la polarización de la luz. La sensibilidad del ojo compuesto empieza en la franja ultravioleta y llega hasta el naranja, no distinguiendo el rojo del gris.
(fuente 'ojo compuesto': es.wikipedia)

"Todo se repite, es como un 'déjà vu'... y sin embargo todo ha cambiado radicalmente", dice un veterano de la guerra del Vietnam. Una frase que resume el origen de un documental en el que plano tras plano se percibe la intención de buscar una explicación al porqué de todo este misterio. Como "la verdad está ahí fuera" (porque si la respuesta está en el viento, el viento está fuera) para saber qué pasa hay que salir, otear, husmear y documentar. Esta ha sido la labor del director. Al espectador le queda la de sacar conclusiones o, al menos, hacerse una opinión.

La imagen contiene más de lo que el ojo percibe y el óxido no descansa nunca. Puede que la película busque actuar de 3 en 1: desoxidante de la memoria histórica, lubricante del espíritu crítico y protector del ánima joven. Como Sun Green de Greendale, Neil Young se ha subido a la parra tras la muerte del abuelo y cargado por las injusticias y mentiras de la administración imperante se ha subido a los escenarios de la gira para, a cuatro guitarras y voces, vociferar: "Hay corrupción en las altas esferas, todos están salpicados, no podéis confiar en ninguno de ellos". Seguridad no pudo bajarlo de donde estaba porque usaba sus propios medios de difusión. Si Sun Green se acercó el megáfono y dijo: "Sólo quiero la verdad", Neil Young puso el busto del presidente sobre un pedestal del índice de muertes en Irak, se acercó al micrófono y cantó: "Acuso al presidente de mentir, de engañar al país para hacerle entrar en GUERRA, abusando del poder que le dimos y enviando todo nuestro dinero fuera".

En estas elecciones no hay gira por el cambio pero Neil Young aparece con una película bajo el brazo con la intención de promover el cambio. Si aplicamos la definición de Bruce Springsteen "Soy un rocker, nena, y los demás no pueden hacer lo que yo. Si bloquean la carretera me lanzo en paracaídas", Neil es un rocker porque cuando intentaron bloquear la difusión de su mensaje se lanzó a pregonarlo ciudad por ciudad, reafirmando lo que entonó en 1979: "El rock and roll no morirá jamás. La imagen contiene más de lo que el ojo percibe. Eh, eh; vaya que sí. Sales del azul y fundes en negro".

La gira acaba. Músicos y público vuelven a sus casas. El motorista recorre solitario la vacía carretera: del ideal de "Easy Rider" (1969, Dennis Hopper) sólo queda el veterano y la cámara lo sigue en su rodar. Hay un leve giro a la izquierda al que sigue un tramo recto que no dura mucho pues en seguida aparece una cerrada curva a la derecha. Cuando el motorista se inclina para tomarla, la imagen funde en blanco y aparecen los títulos de crédito.

Viajando por aquella
añeja autopista hippy
Volví a pensar en ti.
Me pregunté cómo te habría ido
y lo que pasó al final.
Pero supongo
que nunca sabré la verdad,
si realmente estabas tan solo.

Éramos por entonces unos niños
que vivían cada instante del día.
Cuando fuimos a alistarnos
no paramos de reír por el camino.
Fue entonces cuando la llamamos
autopista hippy.
Todavía la llamo así.
Cambio y cierro, querido amigo.
Todavía la llamo así.



La imagen contiene más de lo que el ojo percibe,
vaya que sí.
(pasa el ratón sobre las cabezas y lo comprobarás)

Y allí me quedé, sólo nuevamente en la sala, mientras iban pasando los créditos de fin y ponía en orden las notas me sentí como ese tipo con su canción de siempre: ¿hay algo que sepa que no haya dicho?, canta una canción por la libertad, canta una canción por el amor, canta una canción por los ángeles en horas bajas.

Por cierto, ¡no esperaré a los 60!, todo esto del plan de rescate financiero atufa a que unos cuantos van a recuperar, a costa del contribuyente global, lo que se han gastado en la juerga corrida allende del océano y presentada como una operación militar orientada al restablecimiento de las libertades. Las preposiciones marcan la diferencia: para que unos vivan de la guerra los demás han de vivir en guerra. ¿Y el resto?. El resto por aquí vamos, resistiendo en el mundo libre. Todo esto y mucho más, que me es extenso el detallar, en "CSNY/Déjà vu", un documental de Bernard Shakey, cuatro músicos ya vistos con una cuestión en el aire: "¿Es debido a que el óxido no descansa nunca que Greendale hoy está viviendo en guerra?".

Un saludo, déjà vu, desde la playa de Neil.

8 comentarios:

Xabre dijo...

Gracias!

Ramonet dijo...

Estupendo trabajo, Tasio.

xisco dijo...

Tasio, te felicito por tu crónica. Una vez más nos describes el sentir de este DVD, 'la esperanza depositada en la llegada de los arquitectos de la paz en contra de los dementes constructores de guerra'.
Reitero, gracias por tu crónica.

Jose dijo...

Gran trabajo y genial la "maquetación".
Saludos.

Jose dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jose dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pepito Grillo dijo...

Ya me cansa tanta loa de lo que representa CSNY/DÉJÀ VU.
Neil no debía haber esperado a los 60.
Con 57 podría haberse alzado contra la vergüenza de Guantánamo.Dejó pasar la oportunidad de echar una mano al también canadiense Omar Khadr, que con 15 años fue detenido en Afganistán y desde 2002 está en situación de detención indefinida.El gobierno del que es ciudadano consiente en tener al único occidental preso.
http://www.es.amnesty.org/actua/ciberacciones/ No le he escuchado.No ha alzado su voz, no ha empuñado ni su guitarra ni su cámara para denunciar la negación del derecho a tener juicio,para que se cumplan los estándares internacionales de derechos humanos....
Solamente se le han removido las tripas cuando en la portada de USA Today ve el interior de un avión donde los médicos operaban a los heridos .... que son naturalmente norteamericanos.
Rebajemos la exaltación y pongamos las cosas en su sitio.El mismo Neil nos lo ha dicho: "hasta la fecha no ha habido ninguna canción que haya empezado un movimiento.No son más que la gasolina que aviva el fuego."
Hay mucha ingenuidad en la llegada de esos arquitectos de la paz.

Pepito Grillo dijo...

Apéndice:
Las Dixie Chicks al menos se avergonzaban de ser tejanas, se avergüenza Neil de ser canadiense ?
Motivos tiene.