31 mayo, 2012

Horse Back: A caballo

NY dirime la dualidad analógico-digital: soporte analógico para el sonido y medio digital para la difusión.

Una vez completada la labor de estudio llega el momento de oír el resultado de lo que nota tras nota, pista tras pista, mezcla tras mezcla se ha elaborado. Y como una imagen vale más que mil palabras y como el trabajo bien hecho bien merece ser expuesto ante los ojos de los demás, la audición de todo lo analógicamente registrado en la cinta se filma en vídeo y, digitalmente, he aquí el resultado: un documento multimedia que da sentido al tiempo, en cualquiera de sus acepciones y en todo su transcurrir.

Neil Young & Crazy Horse: Horse Back
(Clic y lo ves en la página original)

Las agujas de la mesa de mezclas empiezan a balancearse, la cámara empieza a moverse y en seguida, tras los primeros acordes, nos percatamos de que en realidad la mesa de mezclas es como un portaaviones desde el que está despegando el helicóptero en el que resulta estamos subidos... y da comienzo un viaje por entre las luces y las sombras del estudio de sonido en el que se ha realizado la grabación de la música que está llegando hasta nuestros oídos. Unas veces volamos, otras nos sumergimos, otras quedamos suspendidos en el lugar, la cámara nos guía, el sonido nos envuelve, y llega un momento en que nos parece estar como en la portada de ZUMA, brazos extendidos sobrevolando nuestra existencia, presente y pasada, y entonces casi podemos ver cómo llegan nuevamente balanceándose sobre las olas de sonido analógico, viendo sus instrumentos y oyendo sus acordes, buscando un lugar en este nuevo mundo digital para, al final, quedarnos con la idea de que todo este recorrido espacio-temporal, músico-emocional, analógico-digital, busca la comunicación, la transmisión de vibraciones a generaciones.

Horse Back: Cortés, a caballo, ante el micrófono.

Notas:
  1. Oirlo con cascos ayuda pero si lo puedes pasar por el equipo de sonido, sobre todo si tienes unidad de sub-bajos, el vuelo es ya onírico.
  2. El vídeo trabaja en reproducción contínua: pulsa play y despreocúpate.
  3. Pica sobre la carátula de Zuma (1975) para, a caballo entre La Playa de Neil y El Saco de Letras, seguir las andanzas de Cortés.

1 comentario:

Chals dijo...

Fenomenal, no se me ocurre nada mejor que decir.
Saludos