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19 enero, 2024

“Neil Young también fue heavy”


 El amigo Alberto "Rusty Kastuo" felicita los veinte años de la playa con este texto, no debo ocultar que me ha asomado una lagrimilla furtiva, y doy fe de todo, atesoro copias de esos cds, incluyendo el de "en la playa de Neil" también de sus producciones propias, Samsara, amigos y migajas etc. También mi camiseta RK y he viajado en ese Rustie Blablacar camino del gran norte. El festi de Rivas fue algo muy grande incluyendo sus previas y sobre todo él y su familia son gnte muy muy querida. Al cierre  de texto os enlazo la maravilla que me ha dedicado ya en un par de ocasiones. Grande muy grande.


"Dicen que todos los heavys tienen un pecado secreto. Ese grupo o solista que en los ochenta nadie se atrevía a reconocer que escuchaba mientras presumía de sus cintas de cassete de Iron Maiden y Judas Priest. El mío era el Neil Young de Comes a Time. El Neil Young de Rocking in the free World sí que compartía cuota de pantalla en la MTV con mis ídolos heavys. Ahí le conocí. Desde entonces, sección paralela fija en mi colección dedicada a Neil Young donde el folk, country, techno, rockabilly y todo lo que hacía el tío por esas épocas ochenteras, junto con las anteriores, compartían plato y pletina con mis discos metaleros, que aún conservo y escucho. Siempre he pensado en lo afortunado que es quien no haya descubierto al tío Neil todavía y se enfrente a su discografía desde cero. Desde ahí nuestro viejo testarudo siempre me acompañó, mientras escuchaba y chapurreaba sus canciones con la guitarra. Junto con un multiefectos y un micro me grabé una maqueta con los primeros 20 temas que me aprendí, y que fue el motivo de dar con nuestro blog favorito. Sin titubeos por su parte fui bendecido por el tal Alex Bossano para ponerle al nombre de mi maqueta “En la playa de Neil”. Era el año 2007, y el blog llevaba ya 3 años en danza…. Que alegrón que ahora sean 20!!! Un año después de ser abducido por el blog, Neil Young vino a París a tocar en el teatro Grand Rex. Y el tal Alex Bossano, en un post que ni en las entradas más antiguas he logrado revisitar (reto para Tasio), publicaba una quedada previa a ese concierto en el Café DelaVille de París, justo enfrente del Grand Rex. Allí nos plantamos. Y allí nada más entrar vimos a dos tíos con guitarras acústicas y mucha gente con camisetas de Neil Young, entre ellos nuestro Antonio Casado junto a otros playeros…. Era el paraíso.

… Luego vino la de cargar el maletero del coche con mi colección de instrumentos en su completitud y plantarnos en la playa de Bolonia para tocar en el II Rust Fest “rodeado de duendes”… o del espíritu de la famosa Sofía… Desde Cáceres se me hizo lejos, pero llegamos allí y comprobamos que otros habían venido desde Galicia, Barcelona, Baleares, Madrid, Canarias… y con las familias ¡Cuánta gente loca junta! Era el núcleo duro de la playa, liderado por la sonrisa del gran Manolo Granpa. Y allí mismo Pepe y Angeles nos invitaron a tocar al año siguiente en Torredembarra, ya con banda. En La Traviesa grabé todo con mi cámara y mi trípode y me preocuparé mucho el día en que Pepe Vaquero no me haga una coña con esto. Y de ahí nos fuimos a Frias, donde decidimos darnos un respiro al año siguiente. Mucha pasión invertida requiere un poco de calma. Soy un convencido de que a los RustFest no se les dice “adiós”. Tierra de por medio, al menos en nuestro caso, es inminente que haya un siguiente Rust Fest viable. En ese caso fue tan inminente que el siguiente se fraguó en el Hyde Park de Londres, donde coincidimos unos cuantos playeros en un concierto del tío de su gira de 2014 con Crazy Horse. Y allí Cristina Costales, que vivía todavía en la nube del RF del amigo Xan en Xunqueira, nos lio para organizar el Rust Fest de Rivas (2015) con mi compañero de viaje JohnPhillips. Estoy seguro que Dani disfrutó tanto como yo de aquella experiencia, que como prácticamente todas, tuvo el encanto de no ser perfecta…. Y como somos de dejarnos liar por los amigos, Manolo Granpa nos incluyó en el cartel del VIII Rust Fest de Tarifa como Rustie Kastuo Band, cuando lo último que había era, precisamente, esa band. No había banda, pero ahí tiramos de españolismo y le dijimos a Granpa: ¡¡Sujétame el cubata!! Y allí fuimos. Y lo pasamos en grande en la terraza de El Tropezón. Luego en nuestra búsqueda del “Siguiente Rust Fest Viable” hemos podido conocer sitios míticos como el Pub Dublin de Gandía o gente tan encantadora como Arantxa y Juan (y su rico licor) en ese espectacular auditorio de Azpeitia, en un 2021 difícil, donde no nos dejaron saltar ¿o sí?... ¿En qué festival puedes ir a disfrutar de público, tocar como músico o sufrir como organizador?

La Playa de Neil también es un vergel para los alumbramientos, y nosotros fuimos afortunados de ser padres durante este periplo y llevar a nuestra pequeña Alma a algún Rust Fest. Otros han tenido hasta nietos… Y Como toda buena serie, los RF también han tenido sus Spin-off, y no olvidaremos aquél espectacular homenaje que organizó el amigo Wenry en el teatro de Lloseta o sus liadas en Madrid (14, Rompeolas) siempre con su trato ejemplar hacia la playa… o la amistad de Jordi Badel y sus emisiones en su Radio Arrebato y tanto más… y también Amsterdam, Mad Cool….

Estamos muy orgullosos de haber llenado un poquito esta mochila de experiencias, recuerdos y amigos y sobre todo de tener aun hueco para empezar a planificar “El Siguiente Rust Fest viable” y fletar nuestro Rustie BlaBlaCar…

Pedir perdón por la extensión pero es inevitable calentarse cuando en la mente de uno hay tanto y tan bonito…

¡¡¡Feliz 20 aniversario de La Playa de Neil!!!"




22 noviembre, 2017

Apuntate al Crowfunding de RUSTIE KASTUO



Amigo playero, no tienes mas COJONES, si mas cojones, que suscribirte al crowfunding de Rustie Kastuo. Por las siguientes razones:

- La primera, porque te ha flipado el video de arriba.
- La segunda por que les flipa y estan muy influidos por el Neil mas cavernicola, guarrete y cañero.
- La tercera por que los recomienda Manolo Granpa.

En este disco colaboran, la flor y nata de los músicos de los Rust Fests hispanos, miembros de Rustie Harvesters (Julia y David), de Zuma (Rafa Saguar) de Zimmerband (Alberto Cueto), de Singin (Carlos Gambarte), Sangui.etc..... Todos ellos al igual que los Kastuo, han tocado y colaborado desinteresádamente en varios, muchos  y algunos incluso en todos los Rust Fests.

ENLACE A PINCHAR: 


Este disco seguro que va a ser la caña y no podemos permitir que se quede en proyecto.

A sacarle brillo a la visa, yo os lo agradeceré, los R Kastuo tambien pero quien mas lo agradecerá serán vuestras orejas.

Abrazote

18 agosto, 2017

La versión de los viernes (27)

Resaca del VIII Rust Fest. Para que perdure en la memoria y el corazón

Y llegó la hora del cierre del VIII Rust Fest. Rustie Kastúo fueron los encargados de la traca final, y lo hicieron con un sonido deliberadamente sucio y una actitud que puso a bailar a una buena parte del público.

Rondaba la una de la madrugada cuando nos regalaron este temazo, Psychedelic Pill.



16 julio, 2014

Crónica del concierto de Hyde Park

Os presentamos la crónica del concierto de Neil Young en Londres del pasado día 12 de julio, explicado de la pluma de nuestro rusticompañero, y sin embargo amigo, Alberto Mena (líder de los inolvidables Rustie Kastúo).
No hay como escribir así de bien, con formas elegantes y mucho sentimiento para relatarnos sus vivencias en el concierto, dejando que dicten las tripas y filtre el corazón.
Las fotos son del propio Alberto con alguna colaboración de nuestra inigualable rustie-fotógrafa Cristina Costales.

Tras la pasada gira “Alchemy Tour 2013”, que a la postre parece haber sido la gira real y definitiva de Neil Young y Crazy Horse por tierras europeas, los que faltamos a dicha cita nos enfrentábamos a una nueva oportunidad de disfrute del viejo Neil con el Caballo Loco. Por ello, allá por enero, recién anunciada la fecha del Hyde Park londinense en formato macro-festival, nos hicimos con las entradas y nos liamos la manta a la cabeza.
 

En una semana con un tiempo muy lluvioso en Londres y con la duda del set-list resuelta por los dos conciertos previos de esa misma semana en Reykjavik y Cork, nos plantamos en pleno recinto el día previo al concierto. Allí pudimos comprobar el enorme montaje y despliegue que ha puesto Barclaycard (promotora del festival) a disposición de público y músicos. Un montaje semejante al formato Rock In Río madrileño (en el que Neil ya triunfó en 2008), con multitud de pantallas de vídeo y audio y un enorme escenario cubierto por árboles de cartón-piedra que ponían en plena sintonía el gran despliegue con el entorno de Hyde Park. Tiovivos, escenarios de Zumba, carpas para recargar el móvil y chiringuitos varios de comida típica de estos eventos y, lo más importante: Pintas de Fosters a 5 pounds (eso si compras 4 a la vez). La organización mantuvo abierto el recinto durante toda la semana para que los visitantes consumieran o disfrutasen de cine gratis proyectado sobre la pantalla del escenario principal. Costaba creer que sobre ese escenario hubiera actuado el propio Ozzy con sus Black Sabbath el sábado anterior. En definitiva, ya solo nos faltaba ver al tío sobre el escenario, cosa que ocurriría al día siguiente.













Con la esperanza de un día soleado en Londres, nos acercamos a Hyde Park a retirar las entradas. La organización “a la inglesa” nos permitió disponer de inmediato de los tickets en el Box Office unas 4 horas antes del comienzo de la actuación de Neil, con un sol que te picaba en el cogote. Ya a esa hora contábamos con la actuación en el escenario principal de Half Boon Run un grupo totalmente desconocido para nosotros al igual que Tom Odell quienes les tomaron el relevo mientras el sol caía en Hyde Park y nosotros aprovechábamos para tomar una cerveza, visitar las zonas de merchandising (caras y escasas), escenarios secundarios y reencontrarnos con los Rusties playeros que se dieron cita para la ocasión.















Ya en buena compañía saltaron al escenario The National, quienes tuvieron la mala suerte de no captar nuestra atención, pues teníamos temas más importantes que beber y debatir. Así, y tras un chaparrón que nos hacía temer lo peor, cosa que afortunadamente no ocurrió, nos dieron las 19:55, hora prevista para el concierto de Neil.





Con puntualidad británica y estando ya bien situados frente al escenario, apareció Neil con la gorra del revés para enfundarse su Old Black. No esperábamos menos en cuanto a puntualidad, cuando en los propios horarios te advierten: Curfew: 22.30h  (toque de queda) y estos británicos son muy suyos para la hora del cierre. Quizás por eso Neil desde el principio tenía muy medidos los tiempos de su actuación, que se veía abocada a una duración no superior a dos horas y cuarto.










¿Quién a esas alturas no se esperaba que el concierto empezara con Love And Only Love?  Pero una cosa es contar con ello y otra tenerlo enfrente de ti, en directo y con un sonido increíble que, aunque con los graves de la base rítmica clavándose en el estómago, hacían predominar sobre todo la guitarra de Neil. Trallazo para empezar, largo, como todos sabemos, y eminentemente instrumental con largos punteos y partes cantadas que Neil defendió a la perfección, aunque para el estribillo se vio muy arropado por sus dos acompañantes Dorene Carter y YaDonna West, quienes hicieron las delicias del personal en cuanto a rumores y comentarios, en su mayoría muy positivos.
Nos dio la sensación que el público, muy numeroso y acaparando todas las edades, 3 generaciones diría yo, percibió la inclusión de las dos coristas con cierta frialdad. Ciertamente, la mayoría consideramos el line-up como un “sucedáneo” de NY & CH pero ¿A quién molestan dos coristas profesionales hiper-afinadas y armonizadas en todo momento? Lejos de hacer mal a nadie, los coros llevaban los estribillos a unas dimensiones nuevas que potenciaban las armonías en los coros para deleite de todos y descanso de Neil en estas partes.







Sin tregua, seguimos con la también esperada, Goin´ Home del Are You Passionate que se nos hizo cortísima. Aquí la comunión entre Neil y Poncho ya era evidente y Neil la defendió estupendamente a la voz, pese a las altas tesituras del registro de este temazo, para mí desde siempre el mejor sin duda del AYP.
Para el tercer tema llega el primer cambio de guitarra de Neil, quien se desenfunda la Old Black y se cuelga la White Falcon para arrancarse con Days That Used To Be, un temazo de Ragged Glory que a todos nos encanta, pero al que precisamente la White Falcon restó fuerza con un sonido demasiado limpio para mi gusto. Aun así, el tema sonó increíble con ese sonido y esos coros y a Neil se le veía feliz mientas terminaban el tema con unos arreglos nuevos en los que Neil jugaba al despiste con los coros.





Entre tema y tema, vimos a un Neil sonriente, dicharachero con Poncho y Rick Rosas, presumiendo de camiseta con el texto “EARTH” y en ocasiones comiendo algo de un cestillo que parecían cerezas ¿Será verdad que ya no bebe ni fuma?
Sin desenfundarse la White Falcon el concierto siguió con esta nueva versión eléctrica de After The Goldrush que nos encanta y que, pese a estar en un tono completamente distinto a la original, tiene pasajes muy emocionantes. Concretamente la parte de la armónica en la que Neil suelta la guitarra para concentrarse en la armónica sin su tradicional soporte le permitió conseguir algunos bending chulísimos que nos pusieron la piel de gallina. Neil parecía un armonicista blusero en toda regla. Con la Old Black de nuevo comenzaron los acordes de una larguísima Love To Burn, que tuvimos que sacrificar parcialmente entre sus interminables punteos, por temas relacionados con la ingesta de cerveza y su posterior eliminación. Separate Ways rebajó considerablemente la intensidad del concierto y nos pasó un poquito más desapercibida, pese a ser un tema delicioso y poco o nada habitual. Con la White Falcon de nuevo, Neil atacó con Only Love Can Break Your Heart, que no subió la intensidad del concierto precisamente pero nos puso a todos a cantar agarrados del hombro. En este tema disfrutaron especialmente las coristas, que echaron un cable importante al tío para que no sufriera demasiado en las partes más altas.
Llega la parte acústica del concierto con un Blowin´ In The Wind, ciertamente denostado por los “rusties de pro” que seguimos sin entender qué hace en el repertorio, pese a que algunos los tildan de “guiño” a su último disco de versiones A Letter Home. El caso es que en Londres todo el mundo la cantó, pero menos que Heart Of Gold durante la cual prácticamente no escuchábamos al tío y mucho menos su Martin. Uno de los momentos más emocionantes de la noche: verte en medio de tantas miles de personas cantando cada frase de la canción al unísono.



La vuelta a la caña fue ni más ni menos que con Barstool Blues que a todos nos emocionó y nos puso las pilas de nuevo tras 4 temas lentos. Muy corta de duración y Neil sufriendo mucho para llegar a las partes altas. Es una pena que sea un tema realmente difícil de cantar para él, ya que en un clasicazo con el que todos nos emocionamos acabamos sufriendo con él viendo como lo pasa mal cantándolo. Hasta el punto de que, si no recuerdo mal, le hizo desconcentrarse con los punteos y tenerlo que terminar de una manera algo precipitada.
Sin embargo la representación de su último disco Psychedellic Pill, que Neil tocó con su Gibson dorada, sonó francamente bien y fresca, como si formara parte de su repertorio de toda la vida cantando todos eso de “She´s Looking for a good time…” Poncho en esta canción se dedicó a hacer el “gamberro” intercambiando sus coros con Neil, disfrutando y haciéndonos disfrutar. Y sin tregua nos llega otro clasicazo: Cinnamon Girl del que poco cabe resaltar, salvo que por momentos echamos en falta a Billy Talbot cuando Neil se dirige a Poncho para hacer su círculo habitual y se encuentra flanqueado por un Rick Rosas en todo momento muy estático e inmiscuido en su papel prácticamente de músico de sesión. Estos tres temas cortos seguidos de poco más de tres minutos cada uno suponen la parte más dinámica del concierto que es rematada por un Rocking In The Free World bastante más ralentizado de lo habitual pero que nos puso a todos a botar. Y ya con la lagrimilla asomando porque se presagiaba que estábamos ante la parte final del concierto. Aunque nos cueste y no queramos verlo, no podemos dejar de comentar lo que sufrió también Neil cantando RITFW.


Sin embargo, el nuevo tema Who´s Gonna Stand Up And Save The World, para el cual Neil hizo un nuevo cambio de guitarra apostando por una Fender Telecaster esta vez, nos sonó muy fresco y Neil lo cantó a la perfección pese a tener también unas notas bastante exigentes en cuanto a registro y estando ya su garganta castigada en esta parte final del concierto.


Aquí Neil se despide, llevando el concierto poco más de 1 hora y media. Comenzaban las apuestas acerca de los bises. Podrían ser Like a Hurricane o Roll Another Number como las noches anteriores, o quizás otros preferíamos Powderfinger, y otros Cortez de Killer y hay quien apostó que tocaría todas esas además de Thrasher. La realidad fue que finalmente se despachó un Down By The River de casi 20 minutos que nos hizo a todos estremecer. Neil y Poncho se regodeaban en punteos infinitos con Rick Rosas como espectador de lujo, haciendo también algún arreglillo al bajo yendo en esta ocasión más allá de marcar simplemente las notas de las canciones. Pero inevitablemente nos dejó la sensación de ser un repertorio escaso, insuficiente, corto, cosa que ,mucho me temo, todos los rusties sufriremos siempre que vayamos a un concierto de Neil Young, como lo hacemos viendo desmontar el pájaro del teclado de LAH sin ser utilizado.







De Londres Neil marcha a Liverpool y posteriormente al controvertido Estambul donde continúa con esta gira, suponemos que para saldar cuentas pendientes del año pasado y para centrarse posteriormente en temas en los que seguramente ya esté trabajando, de los que esperamos muy pronto tener noticias, y que ojalá tengan que ver con este bonito tema nuevo que Neil viene tocando estos días.
Nosotros, por nuestra parte, no pudimos rematar el concierto como es debido: con una buena pinta en buena compañía, porque en Londres como no vayas con corbata y tacones es imposible tomarte nada a partir de las 23:00 h., así que nos trajimos cuentas pendientes que solucionaremos aquí, estoy seguro que muy pronto.




Texto: Alberto Mena
Fotos: Cristina Costales y Alberto Mena