09 febrero, 2022

Estados Unidos 2022: donde todo el mundo tiene derechos y nadie responsabilidades

La subida a la red de Neil desde el espacio.

Desde NYA Times-Contrarian.

America 2022: Where Everyone Has Rights and No One Has Responsibilities


By Thomas L. Friedman

Estados Unidos 2022: donde todo el mundo tiene derechos y nadie responsabilidades

9 de febrero de 2022.

Por Thomas L. Friedman.

The conflict between Neil Young and Joe Rogan over the anti-vaccine propaganda Rogan spreads through his podcast triggered a heated debate over the boundaries of free speech on platforms like Spotify and whether one entertainer — Young — had the right to tell Spotify to drop another — Rogan — or he’d leave himself. But this clash was about something more than free speech.

El choque entre Neil Young y Joe Rogan sobre la propaganda antivacunas que Rogan difunde a través de su pódcast desencadenó un acalorado debate sobre los límites de la libertad de expresión en plataformas como Spotify y sobre si un artista -Young- tenía derecho a decirle a Spotify que dejara de lado a otro -Rogan- o se iría (con su música a otra parte). Pero este enfrentamiento fue algo más que una cuestión de libertad de expresión.

As a journalist who relies on freedom of speech, I would never advocate tossing Rogan off Spotify. But as a citizen, I sure appreciated Young calling him out over the deeper issue: How is it that we have morphed into a country where people claim endless “rights” while fewer and fewer believe they have any “responsibilities.”

Como periodista que defiende la libertad de expresión, nunca abogaría por echar a Rogan de Spotify. Pero como ciudadano, agradezco que Young le haya llamado la atención sobre un tema más profundo: ¿cómo es que nos hemos convertido en un país en el que la gente reclama un sinfín de "derechos" mientras que cada vez menos creen que tienen alguna "responsabilidad"?

That was really Young’s message for Rogan and Spotify: Sure, you have the right to spread anti-vaccine misinformation, but where’s your sense of responsibility to your fellow citizens, and especially to the nurses and doctors who have to deal with the fallout for your words?

Ése era realmente el mensaje de Young para Rogan y Spotify: claro que tienen derecho a difundir información falsa antivacunas, pero ¿dónde está su sentido de la responsabilidad para con sus conciudadanos, y especialmente con las enfermeras y los médicos que tienen que lidiar con las consecuencias de sus palabras?

This pervasive claim that “I have my rights” but “I don’t have responsibilities” is unraveling our country today.

Esta reivindicación generalizada de que "tengo mis derechos" pero "no tengo responsabilidades" está desbaratando nuestro país actualmente.

“We are losing what could be called our societal immunity,” argued Dov Seidman, founder of the How Institute for Society. “Societal immunity is the capacity for people to come together, do hard things and look out for one another in the face of existential threats, like a pandemic, or serious challenges to the cornerstones of their political and economic systems, like the legitimacy of elections or peaceful transfer of power.”

"Estamos perdiendo lo que podría llamarse nuestra inmunidad colectiva", afirma Dov Seidman, fundador del Instituto How para la Sociedad. "La inmunidad colectiva es la capacidad de las personas de unirse, hacer cosas difíciles y cuidarse mutuamente ante amenazas existenciales, como una pandemia, o graves desafíos a las piedras angulares de sus sistemas políticos y económicos, como la legitimidad de las elecciones o la transferencia pacífica del poder".

But societal immunity “is a function of trust,” added Seidman. (Disclosure: Seidman is a donor to my wife’s museum, Planet Word.) “When trust in institutions, leaders and each other is high, people — in a crisis — are more willing to sublimate their cherished rights and demonstrate their sense of shared responsibilities toward others, even others they disagree with on important issues and even if it means making sacrifices.”

Pero la inmunidad colectiva "es una función de la confianza", añade Seidman (*). "Cuando la confianza en las instituciones, los líderes y los demás es alta, la gente -en una crisis- está más dispuesta a sublimar sus apreciados derechos y a demostrar su sentido de las responsabilidades compartidas con los demás, incluso con otros con los que no están de acuerdo en cuestiones importantes e incluso si eso significa hacer sacrificios". (*)Aclaración: Seidman es donante del museo de mi mujer, Planet Word).

When our trust in each other erodes, though, as is happening in America today, fewer people think they have responsibilities to the other — only rights that protect them from being told by the other what to do.

Sin embargo, cuando nuestra confianza en los demás se erosiona, como está ocurriendo hoy en día en Estados Unidos, menos personas piensan que tienen responsabilidades hacia el prójimo, sólo derechos que les protegen de que el prójimo les diga lo que tienen que hacer.

When Rogan exercised his right to spread misinformation about vaccines, and when Spotify stood behind its biggest star, they were doing nothing illegal.

Cuando Rogan ejerció su derecho a difundir información falsa sobre las vacunas, y cuando Spotify respaldó a su mayor estrella, no estaban haciendo nada ilegal.

They were just doing something shameful.

Sólo hacían algo vergonzoso.

Because the Rogan podcast episode that set off the controversy, an interview with Dr. Robert Malone, who has gained fame with discredited claims, completely ignored the four most important statistical facts about Covid-19 today that highlight our responsibilities — to our fellow citizens and, even more so, to the nurses and doctors risking their lives to take care of us in a pandemic.

Porque el episodio del pódcast de Rogan que desencadenó la polémica, una entrevista con el Dr. Robert Malone, que ha ganado fama con afirmaciones desacreditadas, ignoró por completo los cuatro datos estadísticos más importantes sobre Covid-19 hoy que ponen de relieve nuestras responsabilidades: con nuestros conciudadanos y, aún más, con las enfermeras y los médicos que arriesgan sus vidas para cuidarnos en una pandemia.

The first three statistics are from the Centers for Disease Control and Prevention’s latest surveys. First, unvaccinated adults 18 years and older are 16 times more likely to be hospitalized for Covid than fully vaccinated adults. Second: Adults 65 and older who are not vaccinated are around 50 times more likely to be hospitalized for Covid than those who have received a full vaccine course and a booster. Third: Unvaccinated people are 20 times more likely to die of Covid than people who are vaccinated and boosted.

Las tres primeras estadísticas proceden de las últimas encuestas de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. En primer lugar, los adultos de 18 años o más que no están vacunados tienen 16 veces más probabilidades de ser hospitalizados por Covid que los adultos totalmente vacunados. Segundo: Los adultos de 65 años o más que no están vacunados tienen unas 50 veces más probabilidades de ser hospitalizados por Covid que los que han recibido una pauta completa de vacunas y un refuerzo. Tercero: Las personas no vacunadas tienen 20 veces más probabilidades de morir por Covid que las personas vacunadas y reforzadas.

The fourth statistic is from a survey from the staffing firm Cross Country Healthcare and Florida Atlantic University’s College of Nursing, released in December. It found that the emotional toll and other work conditions brought on by the pandemic contributed to some two-thirds of nurses giving thought to leaving the profession.

La cuarta estadística procede de una encuesta de la empresa de contratación de personal Cross Country Healthcare y de la Facultad de Enfermería de la Universidad Atlántica de Florida, publicada en diciembre. Según esta encuesta, la carga emocional y otras condiciones de trabajo provocadas por la pandemia han contribuido a que dos tercios de las enfermeras se planteen abandonar la profesión.

A McKinsey study last month about the stress on nurses quoted Gretchen Berlin, a registered nurse and McKinsey partner, as saying: “Many patients, especially at the start of this, had only the nurses with them for those final moments, and I’m not sure that we’ve provided the decompression space for what that does to an individual who has to see that and support people through that over and over again. … The level of stress that individuals are dealing with is going to have massive implications on everyone’s well-being.”

Un estudio de McKinsey del mes pasado sobre el estrés de las enfermeras citaba a Gretchen Berlin, enfermera titulada y socia de McKinsey, diciendo: "Muchos pacientes, sobre todo al principio, sólo tenían a las enfermeras con ellos en esos momentos finales, y no estoy segura de que hayamos proporcionado el debido tiempo para la recuperación de quienes tienen que ver eso y apoyar a la gente una y otra vez. El nivel de estrés al que se enfrentan dichas personas va a tener enormes implicaciones en el bienestar de todos".

My friend Dr. Steven Packer, president and C.E.O. of Montage Health and Community Hospital in Monterey, Calif., told me that many hospitals today are experiencing an unprecedented 20 percent annual turnover rate of nurses — more than double the historical baseline. The more nurses leave, the more those left behind have had to work overtime.

Mi amigo el Dr. Steven Packer, presidente y director general del Montage Health and Community Hospital de Monterey (California), me dijo que muchos hospitales están experimentando hoy una tasa de rotación anual de enfermeras sin precedentes, del 20%, más del doble de la cifra histórica. Cuantas más enfermeras se van, más horas extras tienen que hacer las que quedan.

“We have hard-working frontline staff in critical care settings stretched thin caring for critically ill Covid patients — with the overwhelming majority of those patients having a potentially avoidable illness had they only been vaccinated,” explained Packer. “It is disheartening and distressing.”

"Tenemos personal de primera línea que trabaja duro en entornos de cuidados intensivos y que no da abasto para atender a los pacientes críticos de Covid, y la inmensa mayoría de esos pacientes tienen una enfermedad potencialmente evitable si se hubieran vacunado", explicó Packer. "Es descorazonador y angustioso".

Especially when so many dying unvaccinated patients tell their nurses, “I wish I had gotten vaccinated,” according to the American Hospital Association.

Sobre todo cuando, según la American Hospital Association, muchos pacientes moribundos no vacunados dicen a sus enfermeras: "Ojalá me hubiera vacunado".

But as Wired magazine columnist Steve Levy wrote last week in a critique of Rogan’s three-hour Spotify interview with Malone, none of these statistics were mentioned during that podcast.

Pero como escribió la semana pasada el columnista de la revista Wired, Steve Levy, en una crítica a la entrevista de tres horas de Rogan en Spotify con Malone, ninguna de estas estadísticas se mencionó durante ese pódcast.

“You can listen to the entire 186-minute lovefest between Rogan and Malone and have no idea that our hospitals are overloaded with Covid cases,” wrote Levy, “and that on the day their conversation transpired, 7,559 people worldwide died of Covid, 1,410 of which were in the United States. The vast majority of them were unvaccinated.”

"Se puede escuchar todo el idilio de 186 minutos entre Rogan y Malone y no tener ni idea de que nuestros hospitales están sobrecargados de casos de Covid", escribió Levy, "y que el día en que tuvo lugar su entrevista, 7.559 personas en todo el mundo murieron de Covid, 1.410 de ellas en Estados Unidos. La gran mayoría de ellas no estaban vacunadas".

Instead, “the entirety of the podcast makes it clear that Rogan and Malone are on the same team,” Levy added. “When Malone uncorks questionable allegations about disastrous vaccine effects and the global cabal of politicians and drugmakers pulling strings, Rogan responds with uh-huhs and wows.” There is no mention of the numerous studies that “unvaccinated people are many, many times more likely to be hospitalized or die.”

En cambio, "la totalidad del pódcast deja claro que Rogan y Malone están en el mismo equipo", añadió Levy. "Cuando Malone suelta acusaciones cuestionables sobre los efectos desastrosos de las vacunas y la conjura mundial de políticos y farmacéuticas que mueven los hilos, Rogan responde con ajá y guau". No se mencionan los numerosos estudios según los cuales "las personas no vacunadas tienen muchísimas más probabilidades de ser hospitalizadas o de morir".

That was Rogan’s right. That was Spotify C.E.O. Daniel Ek’s right. But who was looking out for the doctors and nurses on the pandemic front lines whose only ask is that the politicians and media influencers who are privileged enough to have public platforms — especially one like Rogan with an average of 11 million listeners per episode — use them to reinforce our responsibilities to one another, not just our rights.

Ese era el derecho de Rogan. Y el del director general de Spotify, Daniel Ek. Pero, ¿quién velaba por los médicos y las enfermeras de la primera línea de la pandemia, cuya única petición es que los políticos y las personas influyentes de los medios de comunicación que tienen el privilegio de disponer de plataformas públicas -especialmente uno como Rogan, con una media de 11 millones de oyentes por programa- las utilicen para reforzar nuestras responsabilidades mutuas, no sólo nuestros derechos?

I’ll tell you who was defending them: Neil Young.

Les diré quién los defendía: Neil Young.

Listen to the last line of Young’s statement when he pulled out of Spotify: “I am happy and proud to stand in solidarity with the frontline health care workers who risk their lives every day to help others.”

Presten atención a la última línea de la declaración de Young cuando se retiró de Spotify: "Estoy feliz y orgulloso de solidarizarme con los trabajadores sanitarios de primera línea que arriesgan su vida cada día para ayudar a los demás".

Rogan has vowed to do better at counterbalancing controversial guests. He could start by offering his listeners a 186-minute episode with intensive care nurses and doctors about what this pandemic of the unvaccinated has done to them.

Rogan se ha comprometido a hacer un mayor esfuerzo para contrapesar a los invitados controvertidos. Bien podría empezar ofreciendo a sus oyentes un programa de 186 minutos con enfermeras y médicos de cuidados intensivos sobre lo que les ha hecho esta pandemia de los no vacunados.

That would be a teaching moment, not only about Covid, but also about putting our responsibilities to one another — and especially to those who care for us — at least on a par with our right to be as dumb and selfish as we want to be.

Ese sería un momento de hacer pedagogía, no sólo sobre Covid, sino también sobre poner nuestras responsabilidades para con los demás -y especialmente con los que nos cuidan- al menos a la par de nuestro derecho a ser tan tontos y egoístas como queramos.

NYA thanks New York Times

NYA le da las gracias al New York Times.

1 comentario:

ivaxavi dijo...