Nueva entrega de Los campos magnéticos, la sección de Parkour Poético para Zendalibros, en que escribo sobre las puertas de la percepción que abrieron William Blake y Neil Young en Dead Man, la inolvidable cinta de Jim Jarmusch, y de otros benditos alucinados...
La única reseña en el apartado de 'Curiosidades' que aparece en IMDB es:
Roger Ebert la elige como la peor película de 1997.
Roger Ebert fue crítico de cine del Chicago Sun-Times desde 1967 hasta su muerte en 2013. En 1975, ganó el Premio Pulitzer a la crítica distinguida.
En la película, Jarmusch entra en resonancia armónica con NY&CH y el momento que todos están viviendo.
No es un documental al uso y las entrevistas tienen lugar en el cuarto de la lavadora, que aparece al fondo del encuadre. Por si esta declaración de intenciones no quedara clara, en un mommento dado, Neil confiesa que su mayor deseo en este año del caballo es que no se muera nadie más entre disco y disco.
Y pasa lo que tenía que pasar, que Ebert no sintoniza con la esencia aunque su crítica del 17 de octubre de 1997 tiene momentos de lucidez:
La película, dirigida por Jim Jarmusch, sigue una gira de conciertos de 1996 e intercala imágenes de las giras de 1986 y 1976. Todo está rodado en turbios tonos tierra, en película granulada Super 8, vídeo Hi Fi 8 y 16 mm. Si buscas el origen del look grunge, no busques más: Young, con sus camisas de cuadros y sus bermudas holgadas, parece un leñador fracasado. Sus compañeros de formación, Billy Talbot, Poncho Sampedro y Ralph Molina, desprenden unas vibraciones que aterrorizarían a cualquier dependiente de supermercado desarmado.
No se trata de un documental sobre el terreno. Las entrevistas de Jarmusch tienen lugar en una lavandería, donde los miembros de la banda y el padre de Young se sientan en una silla recta y meditan sobre el largo y solitario camino de la banda. Young reflexiona sobre "el rastro de destrucción que he dejado tras de mí", y se hace una solemne mención a los miembros de la banda que ya no están ("Neil comenta que caían como moscas").
Más adelante en la película, el propio Jarmusch aparece en cámara, leyendo a Young el Antiguo Testamento, un libro con el que el músico parece no estar familiarizado. Jarmusch lee las partes en las que un Dios enfadado le dice a su pueblo cómo lo castigará, y Young parece como si las tribulaciones de Dios no fueran nada por lo que no haya pasado más de una vez.
La película está plagada de buenos momentos, más cuando en la sala de cine se aplican y cumplen lo que pone al comienzo: ¡Volumen a tope!
Gonna leave the pain behind
Gonna leave the fools in line
Gonna take the magic potion
Gettin' in an old black car
Gonna take a ride so far
To the land of sun tan lotion
Gonna take it state by state
Til I hit the golden gate
Get my feet wet in the ocean
I'm still livin' the dream we had,
For me it's not over...
Walkin on the bridge one day
Lookin out across the bay
I saw a rippling in the water
Once a big ship had passed
I borrowed a traveller's glass
And focused on
the ocean's daughter
Kind of like a wave confused
Dancing in the sunset hues
She waved to me
and called me over
I'm still livin' the dream we had,
For me it's not over...
Talkin' bout a friend of mine
Talkin' bout a gold mine
Richest vein in any mountain
Talkin' bout the enemy
Inside of me
Talkin' bout
that youthful fountain
Talkin' bout you and me
Talkin' bout eternity
Talkin' bout the big time
I'm still livin' the dream we had,
For me it's not over...
La gran ocasión
Vamos a dejar las penas atrás,
vamos a dejar a los tontos en la cola,
vamos a tomar la poción mágica,
a meternos en el viejo coche negro
e ir muy lejos,
hasta la tierra de la crema bronceadora.
La tomaremos estado por estado
hasta tocar el Golden Gate
y remojar mis pies en el océano.
Aún sigo viviendo en el sueño que tuvimos,
para mí todavía no se ha acabado...
Un día caminaba por el puente
contemplando la bahía
cuando vi una estela sobre el agua:
un gran barco había pasado.
Le pedí los prismáticos a un turista
y los enfoqué sobre
la hija del océano:
algo como una ola desdibujada
bailaba en los colores del atardecer.
Ella me saludó
y me llamó.
Aún sigo viviendo en el sueño que tuvimos,
para mí todavía no se ha acabado...
Hablo de un amigo mío.
Hablo de una mina de oro,
la veta más rica en montaña alguna.
Hablo del enemigo
que hay en mi interior.
Hablo
de aquella fuente de juventud.
Hablo de ti y de mí.
Hablo de la eternidad.
Hablo de la gran ocasión.
Aún sigo viviendo en el sueño que tuvimos,
para mí todavía no se ha acabado...
El pionero del cine independiente publica Silver Haze, un nuevo álbum al frente de un proyecto musical, SQÜRL, con el que escribe poemas visuales a la guitarra eléctrica.
Estuvo en el grupo The Del-Byzanteens, coetáneos del minimalismo no wave neoyorquino, y su filmografía se nutre tanto de viejas tonadas como de ritmos contemporáneos. Tom Waits y John Lurie protagonizaron Down by Law, el espectro del rock and roll sustenta Mystery Train, Neil Young conjuró oleajes de guitarra eléctrica en Dead Man ........
Jim Jarmusch y Neil Young han colaborado en dos películas: Dead Man (Jim Jarmusch, 1995), en la que Neil ponía música a las imágenes de Jim, y El año del caballo (Jim Jarmusch, 1997), en la que Jim ponía imágenes a la música y palabras de Neil. De estas dos colaboraciones derivó un vínculo que se percibe mantenido en el tiempo, si no por interacción participativa, pues no han vuelto a colaborar directamente, sí por alusión sugestiva, pues tras la cámara de Jarmusch se ha percibido una referencia a Young. Así ocurrió en Flores rotas (Jim Jarmusch, 2005) donde Jarmusch apuntaba que la solución no pasa por recuperar el pasado sino por encarar el futuro, un futuro que viene de la mano de los jóvenes... como la joven de la floristería que cura la frente al golpeado protagonista y que se llama Sun Green, como la protagonista de 'Greendale', no solo como guiño a Young sino como emblema de la juventud capaz de reconducir las cosas que están cayendo por su peso.
En el caso de Neil, las expectativas proyectadas en Sun Green toparon con la dicotomía de la realidad de Living With War (2006) y desembocaron en el romántico desencanto anímico de un Psychedelic Pill (2012) como periscopio de quien se reconoce de nuevo a la deriva sumergido en proyectos personales casi suicidas (LincVolt y Pono), con unas memorias publicadas que vienen a ser como un paseo en coche por la noche de los recuerdos de un tildado canalla y en plena fiebre, casi obsesiva, por el sonido captado puramente en origen y reproducido fielmente en destino, máxime cuando el oyente paga por dicha reproducción.
Para Jim ha devenido una película inspirada en Los diarios de Adam y Eve de Mark Twain, en la que el protagonista masculino es Adam, un amante músico ermitaño desencantado anímicamente que sobrelleva una vida a la deriva en un Detroit ahora fantasma de su pasado (Detroit, 'donde la gente trabaja duro y la vida es cruel', donde se encuentra la casa natal de Jack White, cuna de la automoción americana, sede del sello discográfico Motown que recogía en su denominación los dos apodos de 'Motor City' y 'Town' y, sin dar más vueltas, paradigma de Ayuntamiento declarado en bancarrota) y con un proyecto personal casi suicida en contraposición a la protagonista femenina, Eve, una empedernida amante lectora ávida de libros que sobrevive en un Tánger que mira de abrirse a la modernidad tecnológica y cultural sin renunciar al ambiente y carácter propios. Ambos amantes llevan una vida rutinaria, cada uno con la pasión artística que les permite mantenerse vivos y aislados de quienes llaman 'zombies', unos humanos que han dilapidado los recursos naturales y han hecho caso omiso de los conocimientos científicos que les hubieran permitido optimizar la generación de energía, una humanidad degenerada al extremo de haber llegado a contaminar hasta su propia sangre y que les supone un riesgo vital añadido aunque lo vienen sorteando por mediación de sendos proveedores de sangre de óptima calidad.
Young se empeñó en recuperar la Green Board y grabó con ella sus dos discos de 2012 (Americana y Psychedelic Pill) recuperando así el sonido de antaño, el sonido de los equipos de válvulas. El vídeo 'Horseback' muestra el estudio donde se realizaron las grabaciones, en realidad una sala del rancho de Neil con el suelo cubierto de alfombras y en la que cables, equipos de sonido e instrumentos comparten el espacio con el sofá y las sillas.
Tratándose de una película nocturna, los personajes viven de noche y duermen durante el día, Jarmusch hubiera querido rodar en película convencional pero por razones presupuestarias tuvo que hacerlo con cámara digital, a pesar de la aversión que dicho formato le produce; si bien se las arregló para trabajar con baja iluminación y lentes especiales y así conseguir un aspecto visual que le resultó bastante aceptable. Según parece había un poco de acción en la película en sus inicios pero cuando fue instado a que hubiera más optó por que no hubiera ninguna. Así pues, 123 minutos de película que transcurren a caballo pausado entre Detroit y Tánger pero que desde los créditos de inicio, con esas letras hacen amago de girar y que acaban convirtiéndose en un giradiscos, por un lado analogía del repetitivo noche a noche que ambos protagonistas llevan en su parte de la Tierra y por otro como elemento capaz de emparejar caracteres dispares, siguiendo por cuando la cámara se mueve por los callejones de Tánger, continuando por las escenas en la casa de Adam (la platina 'Revox' de dos bobinas en marcha, el sofá ante la tele con el mando a distancia trucado, las alfombras que cubren el suelo y los instrumentos y equipo de sonido que completan el espacio), los pausados paseos de ambos en el coche de Adam por el fantasmagórico Detroit en contraste con el acelerado recorrido en taxi a su llegada a Tánger al poner tierra por medio tras la metedura de pata de Ava, la insensata hermana de Eve, y que acaban culminando en la sugerente escena de la guitarra Fender en el café de Tánger (algo para ver en cine, no en tele o pantalla de ordenador, ni menos en móvil). Sobre el papel parecen muchos minutos pero las imágenes y la música buscan mantenerte hipnotizado hasta que el 'Excuse moi' te saca del trance para devolverte a la realidad cotidiana.
Solo los amantes sobreviven es un Jim Jarmusch al punto visual para un estado de ánimo íntimo que se paladea con la sugestión. Como muestras palpables, más allá del título, vayan el cartel y unos vídeos.
1868, nuestra tercera boda. ¡Qué jóvenes se nos ve!.
Dale recuerdos a ese... canalla... suicida.. romántico.
Bueno, esperemos que solo sea un romántico.
¿Cómo has podido vivir tanto tiempo y seguir sin entenderlo? Aunque has sido bastante afortunado en el amor, si me lo permites.
Ella ha venido desde Tánger. Él observa la calle tras las cortinas. Ella tiene un iPhone. Él tiene equipo de los años 70. Es fácil para un tocadiscos emparejar caracteres tan dispares. Y es que este viejo mundo continúa girando.
No puede haber "Year of the horse" (Jim Jarmusch, 1997) sin "Dead Man" (Jim Jarmusch, 1995). Más sobre "Dead Man", la película, en Wikipedia.
El descenso órfico del protagonista, el hombre muerto del título que parece más bien el hombre muerte, ofrece imágenes y referencias que encajan con el punto de vista de Neil Young por lo que no es de extrañar que compusiera la banda sonora de manera harto satisfactoria para el director y, sin duda, para el propio compositor, dando como resultado un western muy personal, rodado en un blanco y negro que le confiere aires ora oníricos, ora hipnóticos, ora simbólicos y con una banda sonora en sintonía que conforma una "pareja", imagen+música, peculiar, sencillamente singular. Personalmente prefiero oír el disco directamente desde la película, la música tiene más sentido con las imágenes para las que se compuso.
He aquí una muestra del resultado (más picando sobre la carátula del disco):
Anexo: "Flores rotas" (Jim Jarmusch, 2005)
Don Johnston es un soltero profesional y un Don Juan empedernido que acaba de ser abandonado por la última mujer que quiso ver en él lo que quería ver. Don se resigna a seguir con su vida pero un día recibe una misteriosa carta de color rosa en la que una antigua novia le informa de que tiene un hijo de 19 años que podría estar buscándole. Aunque es poco amigo de los viajes, Don se lanza a recorrer el país en busca de pistas sobre los cinco antiguos amores que pueden ser la madre de la carta rosa. Sus inesperadas visitas a estas mujeres, ramo de flores rosas en mano, y sus sorpresas derivadas, le enfrentarán a su pasado, nos explicarán su presente y nos harán pensar en nuestro futuro.
Jarmusch muestra una reflexión sobre el paso del tiempo y los sueños, sentimientos y personas que se quedaron en algún lugar de nuestro recorrido, apuntando que la solución no pasa por recuperar el pasado sino por encarar el futuro, un futuro que viene de la mano de los jóvenes... como la joven de la floristería que cura la frente al golpeado Don y que se llama Sun Green, como la protagonista de 'Greendale', no ya como guiño a Neil Young sino como emblema de la juventud capaz de reconducir las cosas que están cayendo por su peso.
Y esta es la carátula del DVD del film del que nos ha hablado recientemente Tasio y que ha motivado esta reducida serie.
Ya sabes, pincha encima. P.D. con subtítulos en castellano
Ha aparecido en la Rust una invitación de Roel van Dijk para una sesión en el Cafe Parkhuis (Veemkade 576 - 1019 BL - Amsterdam - 020 419 33 68) durante la cual se visionará el documental de Jim Jarmusch. También se interpretarán algunos temas acústicos a cargo de algunos amigos. Si te interesa, esta es la página. Dentro tienes un plano de situación del café.